En el año 1.897 se acordó levantar un monumento a la memoria de los HÉROES URBANOS.

Se encargó la ejecución de una estatua de la Libertad a Don Niceto Cárcamo de Briones. El Ayuntamiento donó 300 ptas, y la Sociedad de Milicianos los fondos que tenía; el Duque de la Victoria 100; Sagasta 250 y otras 100 el Marqués de Reinosa. Fue fundida en 1897 por Fundición Artística c/ Diputación nº 43 (Tfno:344). Su precio fue de 300 ptas.

Fue inaugurada el 27 de Octubre de 1897 dentro del entusiasmo popular y animación indescriptible, colocándose en la llamada Plaza de Cantabrana.

En 1.936 fue retirada de su pedestal, durante los cuarenta años del régimen del dictador, hasta que en 1.976, gracias al empuje y entusiasmo de un grupo de cenicerenses era reinstaurada nuevamente en la misma plaza y con un nuevo pedestal, obra de los escultores Dalmati-Narvaiza.

En 1.997, con motivo de su centenario y dado su mal estado de conservación se crea un Comisión con el fin de restaurar y trasladar al edificio de la Casa de Cultura la estatua original colocando una nueva en el lugar habitual: La Plaza del Doctor San Martín (Plaza de Cantabrana). El tamaño de la estatua nueva y vieja es de 123 centímetros y el peso de la nueva es 52 kilos pues está realizada en bronce en su totalidad mientras que la centenaria solamente tenía en bronce la mano y la antorcha, el resto era hierro, que el paso del tiempo ha deteriorado peligrosamente.